La Asociación de Empresas Consultoras de Control de Calidad nace como consecuencia de una convergencia de opinión de sus promotores en relación con su visualización del escenario de la calidad en la construcción en estos momentos.
La calidad en los procesos constructivos (proyecto, ejecución, agentes relacionados), es conceptualmente un bien en sí misma.
Pero además, en su entorno se ha desarrollado un suficiente dispositivo normativo, en cuanto a su obligatoriedad y exigibilidad.
La calidad es un signo de evolución de los sistemas y productos y por tanto debe marcar con su impronta el futuro del sector.
No obstante estas premisas, entendemos imprescindible una revitalización del concepto y de su implementación, pues en los momentos actuales existe el riesgo inducido de una relajación del nivel de calidad, lo que hace que empresas como las asociadas deban intervenir con la frecuencia e intensidad necesarias, aportando el valor añadido de su experiencia.
El progreso en el plano teórico ha de ir acompañado de resultados prácticos, colaborando en la cadena de valor de forma importante.
La calidad en esta situación de crisis, es un factor sustantivo en que debe apoyarse cualquier acción del sector de la construcción, y por tanto, debe convertirse, en consecuencia, en garante de los intereses de las partes.
Asimismo, los servicios prestados para el control y seguimiento de la calidad deben tener un justiprecio que sirva para asegurar esa garantía. La Asociación integra a empresas con una dilatada trayectoria. En una iniciativa empresarial en la que no cabe la especulación, la permanencia en el mercado, no es, sino fruto del empeño persistente en el desempeño honesto y capaz, cimentado en principios sólidos e inmutables en lo referente al ejercicio de su actividad.
Por tanto, esta Asociación asume desde su inicio como norma de conducta de sus miembros la ejemplaridad en la actuación empresarial con énfasis especial en su responsabilidad social. Es por todo ello, por lo que además de la legítima defensa de los intereses estatutarios, la Asociación adopte una postura especialmente sensible en lo referente a los tres ámbitos que indicamos a continuación :
Disponibilidad y disposición para una colaboración eficaz con la Administración Pública y Asociaciones Empresariales en lo relativo, sin ánimo de exclusión, a planificación del control de calidad, participación en foros de debate, organización de encuentros técnicos sobre temas específicos, propuestas de adaptación de normativa, de nuevas líneas de acreditación de materiales y sistemas, de manuales e instrucciones de trabajo y en general de todo aquello que redunde en la mejora continua del sector.
Apuesta firme y comprometida por la innovación, traducida en una participación activa de la Asociación, dotando en sus presupuestos las correspondientes partidas y ofreciendo o aceptando colaboración en proyectos de interés general.
Compromiso en los asociados de implantación de un sistema de perfeccionamiento profesional a través de un proceso de formación continua de los trabajadores y directivos con criterios de sostenibilidad e igualdad de oportunidades.